La decisión que tomó River con Galoppo
Aquella noche de tristeza en el Mario Kempes en octubre de 2025, cuando erró su penal en la definición ante Independiente Rivadavia en semifinales de la Copa Argentina y tuvo un caliente cruce de miradas con un fanático que le reprochó su -mala- ejecución, marcó un antes y un después en la relación entre Giuliano Galoppo y los hinchas River.
En la lista permanente de reprobados y silbados, no pudo recomponer la situación, su nivel tuvo un fuerte declive y a sólo seis meses de haber acordado un nuevo vínculo recibió un nuevo llamado desde el club, pero esta vez para ser anoticiado de que deberá encontrar un nuevo destino porque será uno de los jugadores que formará parte de la limpieza que se llevará a cabo en el plantel ante del inicio de la pretemporada.
En la misma columna que jugadores como Paulo Díaz y Kevin Castaño, todo indica que los 73' que sumó ante Bragantino en el Mundial fueron los últimos en un ciclo por River que no finaliza como lo esperaba. Porque a pesar de haber tenido una propuesta de Boca, club en el que tuvo un breve paso en Inferiores, el llamado de Marcelo Gallardo fue fundamental para su arribo.
Goleador del segundo semestre de 2025 con seis anotaciones, quedando por encima de Gonzalo Montiel, Sebastián Driussi y Maxi Salas, quienes habían terminado con cuatro, Gallardo entendió que lo sucedido frente a la Lepra mendocina fue parte del crecimiento y adaptación de Galoppo a la exigencia del club de Núñez y levantó el pulgar para un nuevo acuerdo contractual en el inicio del mandato de Stefano Di Carlo.
Si bien el préstamo desde San Pablo incluía una opción de compra de 3M de dólares, en Núñez llegaron a un nuevo acuerdo y abrocharon oficialmente la continuidad del volante mediante la compra del 50% de su ficha, una negociación que incluyó las salidas de dos jugadores: el club brasileño se quedó con el 60% del pase de Enzo Díaz (el club paulista debía abonar dos millones de dólares por la totalidad de su ficha tras cumplir los objetivos) y también adquirió el 60% del pase del chileno Gonzalo Tapia, quien se había sumado a préstamo hasta junio de 2026.
Ese gancho hasta diciembre de 2028 no fue el impulso anímico que todos esperaban. En lo personal, pasó de sumar minutos con Gallardo, ya no en un papel protagónico, a sufrir un esguince de tobillo que no le permitió arrancar la Copa Sudamericana con Eduardo Coudet. Aunque tuvo chances por la lesión de Fausto Vera y jugó el segundo tiempo contra Boca en la Bombonera y anotó un gol casi sin querer contra Aldosivi en el Monumental, volvió a fallar desde los 12 pasos contra San Lorenzo y empezó a sentenciar su adiós.
Sin minutos en los siguientes tres partidos del playoffs del Apertura, el hecho de que Coudet no lo haya utilizado ni siquiera como alternativa fue el anticipo de que ya no formaría parte de su reestructuración. Con Independiente en el radar, desde las oficinas del Monumental, con Pablo Longoria (nuevo director deportivo) a la cabeza, intentarán que su salida deje un rédito económico que deberá compartir en partes iguales con San Pablo. Giuliano ya no irá más al Galoppo en Núñez...
Olé.
Video: TNT Sports

