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Festival de Venecia: Argentina, 1985 ganó dos distinciones y mantiene sus chances para llevarse alguno de los premios más importantes

Festival de Venecia: Argentina, 1985 ganó dos distinciones y mantiene sus chances para llevarse alguno de los premios más importantes
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La película argentina sigue arriba en los pálpitos de la competencia oficial como candidata a mejor film, mejor director (Santiago Mitre), mejor actor (Ricardo Darín) y mejor guion; también aspira a un premio Laura Citarella, por Trenque Lauquen, en la sección Orizzonti

Las expectativas de Argentina, 1985 por ocupar este sábado 10 un lugar destacado entre los ganadores del 79° Festival de Cine de Venecia crecieron en las últimas horas al confirmarse que la película de Santiago Mitre fue elegida como por Fipresci (la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica) como la mejor película de la competencia oficial de este año.

Además del reconocimiento de este jurado de críticos, Argentina, 1985 recibió ayer una mención especial de la Asociación Mundial Católica de la Comunicación, que otorga cada año el premio Signis en todos los festivales de cine de mayor relevancia mundial. En este caso, la distinción para la película argentina se fundamenta “en el valor de contar un hecho histórico de la Argentina sirviéndose de las reglas narrativas del thriller clásico” y en haber sido “capaz de convertirse en un poderoso mensaje de preservación de la memoria y el valor de la democracia”.

Estos valiosos reconocimientos paralelos, anunciados anticipadamente este viernes, pueden verse también como augurios de lo que podría pasar en la ceremonia de clausura, que se iniciará a las 16 hora argentina (las 21 de Venecia) este sábado. Hace una semana, desde el mismo momento en que concluyó la proyección oficial en carácter de estreno mundial, Argentina, 1985 se convirtió en una temprana aspirante a algunos de los premios más importantes de la muestra. Y mantiene hasta hoy esa condición.

A lo largo de toda la semana, en la constante rueda de pálpitos y pronósticos que rodea a cualquier festival competitivo, se siguió hablando de las buenas posibilidades de Argentina, 1985 para el León de Oro a la mejor película, junto a las chances que tiene Ricardo Darín como mejor actor (la tradicional Copa Volpi) y las de Mitre y Mariano Llinás en la categoría de mejor guion. Algunos medios italianos mencionan a Argentina, 1985 como una gran candidata en este último rubro.

Más allá de una eventual distinción, hay coincidencia en que Argentina, 1985 se afirmó en todo momento como uno de los grandes títulos de la competencia oficial de Venecia 2022, con un reconocimiento extendido entre sus pares, la crítica y el público, y el potencial abierto para futuras consagraciones en otros festivales y premiaciones. Los argentinos llegados al festival también aguardan con ansiedad el veredicto del jurado de la sección paralela Orizzonti, en la que compite el largometraje Trenque Lauquen, de Laura Citarella, exhibida entre el jueves y el viernes.

¿Qué puede ocurrir con el veredicto del jurado que preside la actriz Julianne Moore y que tiene al director argentino Mariano Cohn como uno de sus integrantes? Algunas especulaciones sostienen que en Venecia se respeta a rajatabla la tradición de consagrar de manera alternada como mejor película a una película grande y más bien “popular” (con nombres muy conocidos en la dirección y las actuaciones) y una representante del cine de autor. Este año le tocaría a la primera, ya que en 2021 ganó una película “de arte” como L’Evenement, de Audrey Diwan.

En ese sentido, como aspirantes más fuertes al León de Oro (y por añadidura potenciales competidoras de Argentina, 1985) figuran Bones and All, de Luca Guadagnino, con Timothée Chalamet, y Ruido blanco, de Noah Baumbach, con Adam Driver y Greta Gerwig, lo que significaría en este último caso un gran triunfo para Netflix.

Más allá de estas conjeturas, la mayoría de los observadores se inclinan por otros candidatos que ganaron además el consenso casi unánime de la crítica y los aplausos más sostenidos del público. La favorita de la mayoría para ganar el León de Oro de este año es The Banshees of Inisherin, de Martin McDonagh (el director de Tres anuncios por un crimen), cuyos protagonistas, Colin Farrell y Brendan Gleeson, también aparecen como los grandes candidatos para llevarse de manera compartida el premio al mejor actor.

Con muchas posibilidades para el premio mayor también se habla de la película francesa Saint Omer, ópera prima como directora de ficción de Alice Diop, destacada documentalista que se inspira en hechos reales para narrar la dramática historia de una mujer senegalesa que comete un infanticidio. Otra película dirigida por una mujer muy mencionada como candidata al León de Oro es All the Beauty and the Bloodshed, de la estadounidense Laura Poitras.

Junto a Darín y el dúo Farrell-Gleeson, el otro gran candidato al premio al mejor actor es el reaparecido Brendan Fraser por su personificación de un hombre abatido y golpeado por las penurias afectivas y el exceso de kilos en The Whale, de Darren Aronofsky. Hay quienes también mencionan a Hugh Jackman, lo más destacado de The Son, de Florian Zeller, recibida con dispar repercusión.

Lo mismo pasó con Rubia (Blonde), de Andrew Dominik, el retrato de Marilyn Monroe que estrenará Netflix. La película dividió tanto a los críticos que disminuyeron las posibilidades de Ana de Armas, el rostro de Marilyn en la película, como candidata a mejor actriz. En esta categoría parece cantado el triunfo de Cate Blanchett por su aplaudida personificación de una directora de orquesta en Tár, de Todd Field. Como única posible rival de Blanchett aparece Trace Lysette, que de ganar se convertiría en la primera actriz transexual dueña de un premio de tanta relevancia como la Copa Volpi a la mejor actriz.

En las últimas horas, el otro gran protagonista del festival fue el iraní Jafar Panahi, el director condenado a seis años de prisión por criticar al gobierno de su país que sigue ingeniándoselas para hacer películas desde la clandestinidad. La obra más reciente de Panahi, No Bears, se presentó en la competencia oficial mientras la plana mayor de Venecia 2022 (incluyendo a su director Alberto Barbera, al jurado encabezado por Moore y a otras destacadas figuras) participó de una foto colectiva y solidaria en la que se reclamó su libertad. Se abre así para Panahi la posibilidad de llevarse algún premio o, quizás, una mención especial.

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