El plan Trump: un rescate para los bonos, plata de los bancos, reforzar las reservas y acuerdo con gobernadores

El Tesoro de EE.UU. seguirá apoyando el peso, pero bancos reunidos esta semana en la capital estadounidense expresaron bajo reserva su escepticismo sobre las bandas cambiarias del dólar.
- 🇦🇷 Encuentro en la Casa Blanca: Javier Milei fue recibido por Donald Trump, buscando apoyo en su visita a EE.UU.
- 🎤 Trump sorprende: Durante un almuerzo, Trump se extendió en sus respuestas, abarcando diversos temas y generando sorpresa.
- ⚠️ Condicionamiento de ayuda: Trump sugirió que el apoyo financiero a Argentina depende del resultado de las elecciones legislativas.
- 📉 Impacto en mercados: Sus declaraciones causaron preocupación en los mercados, interpretando que EE.UU. retiraría el auxilio si Milei no gana.
- 📰 Reacción de medios: Diarios estadounidenses destacaron que Trump condicionó su ayuda a un triunfo de Milei.
- 📊 Críticas políticas: Senadores y congresistas demócratas expresaron rechazo a la ayuda, pidiendo mayor transparencia y consideraciones internas.
- 🌱 Agricultores preocupados: La American Soybean Association criticó la ayuda a Argentina, argumentando que afecta a los productores de soja en EE.UU.
- 💰 Advertencia del FMI: El Fondo Monetario Internacional instó a Argentina a acumular más reservas, planteando retos económicos.
- 🏦 Posibles préstamos: Se discute la posibilidad de préstamos de hasta US$ 20.000 millones por bancos como JPMorgan, respaldados por activos argentinos.
- ❓ Futuro incierto: Se cuestiona cómo Argentina cumplirá con las metas de reservas y qué cambios habrá en la política cambiaria.
Fue una semana donde Argentina volvió a estar en boca de todos en Washington, no solo en el frente económico sino en lo político. El martes, el presidente Javier Milei fue recibido en la Casa Blanca y logró la foto que tanto había buscado junto a Donald Trump, en el Salón Oval. Pero la coreografía no salió perfecta, como la delegación argentina esperaba, porque el republicano siempre es una caja de sorpresas.
En un encuentro con la prensa ante los funcionarios estadounidenses y argentinos cuando estaban por iniciar un almuerzo de trabajo, Trump se extendió en sus respuestas mucho más de lo habitual. Venía exultante desde Oriente Medio y montó un pequeño show de una hora ante la sorpresa de los visitantes. Contestó decenas de preguntas sobre Gaza, Ucrania, el Mundial de Fútbol, Venezuela, España y mucho más. Atacó a la oposición demócrata, dijo que le gustaría ir a la playa argentina, hizo callar a una periodista, elogió a otra, y hasta bromeó con suministrarle misiles Tomahawk a Milei para que dispare a los peronistas.
En medio de ese torbellino, Trump llenó de elogios a Milei, como se esperaba. “Estamos acá para darte apoyo para las elecciones”, le dijo entre varios piropos. Pero en su afán por apoyar al argentino, lanzó unas frases que complicaron la visita. Ante una pregunta sobre si el respaldo financiero dependía del resultado de las elecciones legislativas. “Si Milei pierde, no seremos generosos”, dijo el magnate, mientras la transmisión se seguía atentamente en Buenos Aires, porque pareció condicionar la ayuda a un triunfo de la Libertad Avanza el próximo domingo.
Sus dichos tuvieron fuerte impacto en los mercados, que interpretaron que EE.UU. retiraría el auxilio si los libertarios perdían. Varios funcionarios argentinos y hasta el propio Milei en varias entrevistas en Washington y Buenos Aires tuvieron que salir a aclarar que Trump apoyaba las ideas de la libertad, que se refería a 2027 y que el apoyo estaba garantizado aún después de los comicios.
Igualmente, los principales diarios estadounidenses titularon sus artículos ese día con que Trump condicionaba su ayuda a un triunfo de Milei. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, salió a anunciar entonces que el paquete incluía otros US$20.000 adicionales de bancos privados. Pero, mientras tanto, el tan anunciado acuerdo comercial bilateral, en el que se viene trabajando hace meses y que el Gobierno dio a entender que era inminente, no se formalizó.
Paralelamente, estos días se reavivó en Washington el rechazo a la ayuda para la Argentina que ya venía manifestándose en distintos ámbitos. Entre los demócratas del Congreso, la senadora Elizabeth Warren lideró una iniciativa bautizada como “No al rescate de Argentina” que busca impedir la iniciativa de Trump. Warren criticó que esos recursos públicos se destinaran al exterior mientras millones de estadounidenses enfrentan altos costos de salud y servicios, y cuestionó el uso del Poder Ejecutivo para autorizar la ayuda sin supervisión adecuada.
Otros demócratas como el senador Chris Van Hollen y la congresista Maxine Waters exigieron mayor transparencia y rendición de cuentas: Waters demandó que el Tesoro brinde explicaciones a legisladores sobre los mecanismos del préstamo a Argentina, y Van Hollen apoyó que el rescate no se apruebe sin debates sobre prioridades domésticas frente a compromisos exteriores.
Los agricultores estadounidenses también expresaron fuertes críticas, señalando que la operación favorece a un competidor en el mercado de la soja mientras ellos enfrentan pérdidas por la suba de aranceles y falta de respaldo. El presidente de la American Soybean Association, Caleb Ragland, denunció que la frustración es “abrumadora” cuando ven que el gobierno estadounidense inyecta miles de millones al exterior mientras el mercado de soja local se contrae.
La semana arrancó de la misma manera que terminó: con una advertencia del Fondo Monetario de que la Argentina tiene que acumular más reservas. Así, el organismo ha ido de lo general a lo particular a la hora de desmenuzar el tema. El lunes lanzó una advertencia para todos los países a través de un informe que se llama Reporte Financiero Global, pero ya el viernes directamente mencionó el tópico para la Argentina en el trabajo para la región que se desprende del informe Perspectivas Económicas Mundiales 2026 y que presentó aquí.
Ahora bien. Lo que no se sabe aún es cómo seguirá esta historia. Por ejemplo, cómo hará la Argentina para cumplir la meta de reservas con el FMI. Distintos cálculos privados arrojan que el país debería juntar unos US$ 7.000 millones de acá a fin de año.
¿Se la modificará? ¿habrá cambios en la política cambiaria para incentivar más el ahorro de dólares y reforzar la hoja del BCRA?
Ricardo Hausmann, un economista profesor de la Universidad de Harvard que publicó un artículo esta semana en The New York Times sobre la Argentina y el impacto de las elecciones en la economía, estuvo presente en la Asamblea Anual del FMI.
Consultado por Clarín al respecto respondió que “parte del problema de intervenir en el techo de la banda de flotación es que el mercado tiene que creer que el régimen se va a mantener. Pero si el mercado cree que el régimen se abandonará después del domingo, entonces todos saldrán a comprar dólares ahora, ¿para qué esperar? En mi opinión el problema cambiario es de más fácil resolución comparado con la tarea de convencer a la clase política en general de sostener el equilibrio fiscal. La política cambiaria involucra a poca gente y la política partidaria a mucha gente”.
Uno de los temas que se conversó en Washington fue la posibilidad de que bancos como JPMorgan, el Bank of America, Goldman Sachs, Citigroup y el Santander ayuden a la Argentina con préstamos de hasta US$ 20.000 millones garantizados por DEG del Tesoro de Estados Unidos. Los DEG son los Derechos Especiales de Giro, la moneda que emite el FMI, y que según fuentes aquí en esta ciudad dicen que las entidades estarían dispuestas a tomar en caso de que la operación se lleve adelante. Santiago Bausili en una reunión del JP Morgan y José Luis Daza (viceministro de Economía) en una del Deutsche Bank, ambas a puertas cerradas, dieron a entender de que existe un entendimiento con el Tesoro de EE.UU. de no salir ellos a informar los avances de la operación y que el gobierno estadounidense sería el encargado de hacerlo públicamente. “Nosotros lo haremos cuando esté cerrada la operación”, dijeron en el equipo económico. En los pasillos de los hoteles donde se celebraron estos encuentros de bancos, en paralelo a la Asamblea del FMI (además de JP Morgan y Deutsche Bank, estuvieron el Itaú, Jefferies, Morgan Stanley, Bank of America y el Instituto para las Finanzas Internacionales), el gran tema de conversación era la ayuda de Bessent. Por cierto, el secretario se encargó de aclarar que “se trata de una solución del sector privado para los próximos pagos de la deuda de la Argentina”. Y agregó: “Muchos bancos están interesados en ella, y muchos fondos soberanos han expresado su interés en formar parte de ella”, explicó el secretario del Tesoro. “De hecho, hemos estado trabajando en ello durante semanas”.
Según el bien informado sitio web Semafor, los bancos estadounidenses están discutiendo un préstamo de emergencia respaldado por activos argentinos, aunque todavía las conversaciones están en curso y aún se están resolviendo garantías específicas.
¿La ayuda del Tesoro de EEUU a la Argentina se ve como un salvataje o un premio?, le preguntó Clarín a Daniel Kerner, analista de riesgo político basado en Washington de la consultora Eurasia Group.
“Me parece que es más lo primero”, respondió Kerner. “Es tratar de estabilizar la economía para ayudar a alguien a quien la administración Trump ve como un aliado en problemas. Hay, claro, otro lado, que es el de ayudar al mercado”. Respecto a lo del martes en la Casa Blanca, agregó Kerner que “fue una señal muy fuerte, más allá de que el resultado no haya sido el que buscaban. Creo que hoy la gran pregunta es cuán comprometida está la administración Trump a seguir poniendo dinero si las intervenciones y anuncios no son suficientes. Tiendo a pensar que es menos de lo que parece”.
